Tener que presentar un reclamo a un seguro contratado no es agradable, ya que debe haber ocurrido previamente un evento lamentable, como por ejemplo un incendio. Pero más triste es que suceda un siniestro a un bien y no se tenga el mismo protegido con una póliza de seguro.
Ahora bien, imaginémonos que se tenga el bien asegurado, pero no se aseguró a su valor real y suceda un evento que está debidamente amparado en la póliza de seguro contratada. En este caso, la aseguradora nombrará un ajustador, quien será el perito responsable de comprobar las causas del siniestro y cerciorarse que las mismas están amparadas en la póliza. También hará un inventario de los daños y determinará el valor real de los bienes afectados al momento del siniestro. En este último punto, el ajustador comprobará si la suma asegurada es suficiente y dará las recomendaciones pertinentes a la aseguradora para la indemnización.
En el ejemplo anterior, si el perito determina que el valor de los bienes afectados es superior a la suma asegurada contratada en la póliza, entonces determinará que los mismos están infrasegurados y recomendará a la aseguradora descontar de la indemnización la proporción correspondiente al infraseguro.
Veamos un ejemplo con cifras: Supongamos que tenemos una residencia y la misma está avaluada en 200 mil dólares. Al momento de asegurarla, consideramos que en caso de incendio habrá muchos componentes que no se verán afectados y decidimos asegurarla por 100 mil dólares únicamente. La aseguradora emite una póliza con este último valor y unos meses más tarde tenemos un incendio en el área de la cocina y los daños son calculados en 40 mil dólares. Como asegurados, podemos pensar que si nuestra suma asegurada es de 100 mil dólares y el siniestro es por 40 mil, entonces no habrá problema y recibiremos el 100% de los daños como indemnización. Error, la aseguradora a través de su perito, determinará que el valor real de la propiedad es de 200 mil y que el asegurado tiene un infraseguro de 50%, por lo que se asume que el asegurado es su propio asegurador por el 50%. La indemnización que se pagará en este ejemplo será de 20 mil dólares, correspondiente al porcentaje de infraseguro.
Los valores que reportamos a las aseguradoras deben ser reales (basados en avalúos o facturas de compra) no solo para las propiedades, sino también para los inventarios, equipos, maquinarias, mobiliarios y demás activos de la empresa o residencia. Cada día los bancos están tomando más precauciones para evitar el infraseguro de los bienes que son garantía de financiamientos que otorgan.
Es importante hacer avalúos de los activos por normas fiscales y con esto, todos los asegurados debemos hacer un análisis de los valores que tenemos establecidos para cada uno de los activos asegurados en nuestras pólizas de seguros. Nuestros asesores de seguros (corredores) deben recomendarnos este análisis periódicamente. Todo lo que se haga por adelantado, evitará inconvenientes a la hora de tener un evento que reclamar en la póliza de seguro.



En Semusa, estamos innovando
Cuando buscamos el significado de la palabra Innovación nos encontramos que es la creación o modificación de un producto, y su introducción en un mercado. No sólo hay que inventar algo, sino, por ejemplo, introducirlo y difundirlo en el mercado para que la gente pueda disfrutar de ello. La innovación exige la conciencia y el equilibrio para transportar las ideas, del campo imaginario o ficticio, al campo de las realizaciones e implementaciones.
En Semusa sabemos lo importante que es estar a la vanguardia y por tal motivo, hemos iniciado el desarrollo de múltiples iniciativas que nos permitirá estar más cerca de nuestros clientes y les permitirá a ellos administrar de forma muy amigable y sencilla la administración de sus pólizas personales entre otras opciones.
El aplicativo celular en su primera fase cuenta los siguientes elementos:
Gracias a todos los que han participado en este proceso hasta ahora y tu que aún no has participado, contáctanos al: 270-6000 o escríbenos a: servicioalcliente@semusa.com