
No importa cuál sea nuestra decisión, al final es probable que este auto sea financiado por alguna institución financiera de la plaza, ya sea por un préstamo vehicular o por un leasing (arrendamiento financiero). Independientemente de cuál sea la institución o tipo de financiamiento, será indispensable obtener el seguro del automóvil, ya que este seguro protegerá el automóvil que es a su vez la garantía del préstamo.
Si nos decidimos por la opción de leasing, adicional a las coberturas normales de seguro de automóvil que nos exigen las instituciones financieras, se tendrá que adquirir límites especiales para las coberturas de responsabilidad civil, toda vez que el auto estará a nombre de la empresa que otorga el leasing.
Existen coberturas para autos tanto de uso particular como de uso comercial. Es importante en este punto señalar que la mayoría de las pólizas mencionan la palabra “uso” y no placa. En este sentido se hace indispensable que se declare a la aseguradora el uso correcto que se le dará al vehículo, ya que es común adquirir un automóvil con placa particular y utilizarlo por ejemplo para mensajería. Si ocurre un accidente y el auto cuenta con seguro pero el uso que se le da es diferente al declarado en la póliza, lo más probable es que la aseguradora decline el reclamo.
En la póliza se debe declarar el valor del automóvil, que será la suma asegurada. En caso de un auto nuevo, la suma asegurada será el valor de compra declarado en la factura, más cualquier extra adicional que el asegurado haya incluido al auto (rines de lujo, equipos de sonido, etc.). En los casos de autos usados, su valor será identificado por la factura de compra si el mismo fue adquirido en un distribuidor de este tipo de vehículos. De haberse comprado sin intermediar un distribuidor, se tendrá que declarar el valor a la aseguradora y esta tendrá que aceptarlo como suma asegurada luego de haber inspeccionado en detalle el auto a asegurar. Una vez estipulada la suma asegurada de la póliza, se aplicará una depreciación anual o proporcional, que normalmente es de 20% el primer año y 15% los años restantes.
Como cualquier otra póliza, es indispensable que se lean sus condiciones generales y particulares. No todas las pólizas que se ofrecen en el mercado son iguales. Nuestro asesor de seguros nos debe detallar las principales ventajas y desventajas y advertirnos las condiciones que debemos tener en cuenta para estar protegidos. Debemos recordar que la póliza más costosa es la que en caso de un siniestro no tiene la cobertura adaptada a nuestras necesidades. Con esto debemos tener en cuenta que la prima no es lo más importante, existen otros componentes que hay que tomar en cuenta como las coberturas, los deducibles y las condiciones de la póliza que estamos adquiriendo.
En Semusa nos especializamos en asesorarle de manera personalizada, para guiarlo en lo que más le conviene al momento de asegurar un vehículo. Es una decisión que puede ser la diferencia entre estar o no debidamente amparado en caso de un siniestro. No tome decisiones a la ligera, consulte con los expertos.
3 comentarios
algo no entiendo, si tengo dos polizas que cubren lo mismo y la suma asegurada del automovil es la misma… por que es que pueden tener diferentes precios?
saludos
trixie, hay muchas variables en juego cuando calculas un seguro y es muy dificil que los productos y coberturas sean las mismas.
Estimada Trixie, gracias por escribir.
Hay muchas variables que impactan en las primas de las pólizas de auto, te doy 2 ejemplos de cómo con características identicas en valor y cobertura puedes tener dos precios distintos.
1. Una aseguradora puede que tenga una experiencia en sinistros muy buena para autos como el tuyo, razón por la cual otorga un descuento especial.
2. Puede que la estrategia de una aseguradora sea convertir su cartera de cobros a cobros por visa y por esto te otorgue un mejor precio.
Espero que esto consteste a tu pregunta y nos mantenemos en contacto.
saludos,